jueves, 7 de diciembre de 2017

754.- Fresita y el poblado Tiebele *Robótica*

Tras unos días disfrutando de Bee-bot, nuestra querida abejita tuvo que marchar hacia otra clase dónde otros niños y niñas le estarían esperando con los brazos abiertos.
Así que como Amalí sabía que nos gustaba jugar mucho con ella, decidió mandarnos una sorpresa, ¡otro robot! Pero esta vez, no tenía forma de abeja, sino de ratita.

Tras algunas propuestas, debates y votaciones decidimos llamar a nuestra ratita Fresita, ¡es tan bonita! ¡qué suerte que Amalí nos la enviara!


Así que, desde entonces, los retos robóticos los debemos cumplir con Fresita que también es muy obediente si sabes en qué idioma hablarle.

En uno de los retos Amalí nos había hablado del poblado Tiebele y estuvimos mirando atentamente las imágenes que nos mandó, ¡eran realmente preciosas! ¡toda una obra de arte!



 Amalí nos pidió que con rollos de papel higiénico hiciéramos nuestro propio poblado Tiebele, dibujando sobre ellos todo lujo de detalles para que quedaran tan bonitos como el original. Así que pedimos a nuestras familias que nos fueran trayendo al cole rollos de papel y nos pusimos manos a la obra.
Una vez que tuvimos las casas hechas, llegó el turno de presentárselas a Fresita. Para ello nos reunimos todos en asamblea y planteamos la actividad.
Fresita tenía su casilla de salida y siempre debía estar colocada allí. Después un compañero debía elegir la casa del poblado que más le gustara y colocarla en otra casilla diferente, la que él o ella quisiera.


A continuación, por parejas o tríos debíamos enmarcar el camino que debía seguir Fresita para llegar a ella, algo que a priori puede parecer sencillo, pero que tiene su complicación, ya que debemos estar muy atentos de no hacer una barrera que impidiera el paso de nuestra ratita.

Cuando ya lo teníamos llegaba el turno de programar a Fresita. Para ello íbamos contando las casillas que debía recorrer y verbalizando cada uno de los comandos con los que deberíamos programar a Fresita. Una vez hecho esto, les propuse ir un paso más allá y utilizar las tarjetas de comandos que tenía la ratita para marcar el lenguaje de programación. Era muy difícil, pero nosotros somos muy valientes.


Y, así, poco a poco, todos fuimos participando y presentando nuestro poblado a nuestra nueva amiga.

No os perdáis cómo están viviendo esta gran aventura la tribu Turkana de la seño Cati y la tribu Tuareg de la seño Carmen.

1 comentario:

Noemí Más López dijo...

Que proyecto tan intenso!!! Cuanto estáis trabajando todos, los pekes aprenden mucho, pero la maestra se lo está currando un montón!!! Enhorabuena a todos!!! Desde Peñaflor un beso con amor!!!

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