jueves, 15 de mayo de 2014

631.- Toda una mañana haciendo hielos de colores

Aunque suene inverosímil así ha sido, ¡hemos tardado tooooda una mañana en hacer hielos de colores!
Pero, ¿cómo es posible? os preguntaréis.
Primero les he enseñado los tres colores de colorante alimenticio que tenía: amarillo, rojo y azul.


Como me parecía que eran pocos colores les he propuesto ir haciendo mezclas o "sumas" de colores para ampliar las posibilidades. Así que de uno en uno han ido saliendo en la pizarra y en ella han puesto su nombre y, al lado la suma de los dos colores que querían probar.


Después nos hemos puesto manos a la obra (nunca mejor dicho). Hemos puesto un poco de témpera del color correspondiente en una mano y otro poco del otro color que queríamos sumar en la otra. Antes de mezclar les preguntaba cuál creían que iba a ser el resultado y ha habido respuestas muy curiosas.


Una vez que teníamos todas las posibilidades: azul, rojo, amarillo, verde, naranja y morado teníamos un problema... ¡Sólo había dos bolsas para hacer hielos! Así que les he propuesto poner los colores en la pizarra y que cada uno votara dos colores. Han ido pasando uno a uno y cuando teníamos todos los votos ha llegado la hora del recuento y han ganado el rojo y el verde.


Hemos recordado qué colores teníamos que sumar para obtenerlos: verde (amarillo + azul) y rojo (rojo + rojo) Y hemos hecho las mezclas correspondientes dentro de la bolsa de hielos para después llenarlas de agua y llevarlas al congelador.


Y por último hemos plasmado nuestro experimento en papel. Para ello les he dicho que yo transcribía los dibujos y luego ellos tenían que escribir cómo lo habíamos hecho, ¡su primera escritura espontánea! Ha habido de todo: algunos escribían su nombre, otros copiaban letras de las que yo había escrito, otros copiaban el título, algunos escribían letras que conocen...

Para recoger todo este fascinante trabajo que tanto tiempo nos ha llevado os dejamos un glogster en el que vais a entenderlo mucho mejor. Un abrazo

4 comentarios:

Natividad MOLINA JIMENEZ dijo...

Que experiencia tan enriquecedora Carol. Miro tus fotos y parece que tienes poquitos niños, no? Yo tengo 26 y cualquier actividad que planee es una locura con todos a la vez, con lo cual el proceso se ralentiza puesto que tengo que hacerlo en los rincones y necesito una semana para que todos participen. Luego nos hablan de calidad de la enseñanza...
Un abrazo y enhorabuena por tu trabajo diario!!!

Marta Cipres dijo...

qué chulo Carol, yo el año pasado también hice hielos de colores y fue una pasada, en cuanto a lo de mezclar colores con las manos, jejeje, me río porque el otro día lo hice yo para que descubriesen el verde, y también fue en plan,... que color creéis que va a salir??? y nos quedó muy chulo,... cuando tengamos la actividad terminada ya te lo mostraré,... menudo trabajazo estás haciendo con el agua!!! muy bonito amiga. muak. un besito y nos vemos!!!

Carolina Calvo García dijo...

Te entiendo perfectamente Nati. La anterior vez que estuve tres años eran 26 en clase y no tiene nada que ver, ni para el maestro ni para los alumnos a los que en ocasiones no puedes atender de manera tan individualizada como necesitarían... ¡¡Es una lástima!!
Para mí la ratio ideal estaría en entre 16 y 18, pero, por desgracia, la tendencia no va hacia ese número, sino al revés.
Un besico y gracias por el comentario ;)

Carolina Calvo García dijo...

jajajaja Marta, a veces tienen cada respuesta que te mueres de la risa.
En unos días nos vemos corazón ;) Un besazo enorme

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